El testigo Vázquez Carranza denunció que un desconocido se
presentó en el colegio de su hija e intentó retirarla
Habían transcurrido alrededor de dos horas desde el inicio
de la audiencia cuando el Tribunal hizo entrar a Fernando Vázquez Carranza. El
ex director de Criminalística de la provincia contó ante los jueces que un
hombre se había presentado el martes en el colegio de su hija con la intención
de retirarla y que la menor se había negado a irse con el desconocido. Frente a
la nueva acusación por posible intimidación al testigo del juicio por el
homicidio de Paulina Lebbos y posterior encubrimiento, los integrantes de la
Sala III expresaron su molestia, en particular, Dante Ibáñez. Por ello,
coincidieron en un mensaje público: pidieron frenar las intimidaciones.
Ibáñez, tras las declaraciones del especialista en
Criminología, realizó una exhortación indirecta a quienes podrían estar
“amedrentando” a testigos. “Va dirigida a la sociedad tucumana en general: por
favor, no sé, no nos consta, no tengo ni idea de quiénes serán las personas que
se están dedicando a amedrentar a los testigos o perjudicar a los imputados.
Pero a quienes fueran, los exhorto, les pido, les imploro que, por favor,
detengan esa actitud”, enfatizó en medio de la sala de los tribunales de barrio
Sur.
En una nueva jornada de debate, Vázquez Carranza concretó
una segunda acusación ante la Sala III. El miércoles, el ex funcionario había
informado que recibió durante el fin de semana mensajes vía WhatsApp por parte
del, hasta ese momento, abogado Enrique Andrada Barone, defensor del ex jefe de
Policía Hugo Sánchez, uno de los imputados.
Esas comunicaciones fueron consideradas intimidatorias y
detallaron declaraciones del comisario principal, Daniel Alejandro Díaz, quien
había testificado antes y había sido arrestado varios días. Según la decisión
del tribunal, Díaz, quien prestaba servicios como jefe de la Dirección
Criminalística Norte al momento del hallazgo del cuerpo de la víctima, el 11 de
marzo de 2006, había respondido de manera evasiva o parcial a preguntas de las
partes.
A pesar de las situaciones, el juez Ibáñez remarcó que “el
juicio va a continuar”. “Este Tribunal va a hacer todos los esfuerzos que estén
a su alcance, y más. Entonces, el hecho de que se dediquen a amedrentar a
testigos no va a variar en nada el desarrollo de este proceso, porque el
tribunal está dispuesto a tomar todas las medidas que hagan falta para asegurar
la continuidad del proceso. Que quede bien en claro que con esto no me dirijo a
los imputados, sino a la sociedad en general. Porque en definitiva no sé si ese
amedrentamiento beneficia o perjudica (a los acusados). La verdad, más
perjudica que otra cosa”, manifestó. “A quien lo esté haciendo, si cree que le hace
un favor a sus antiguos jefes, amigos o allegados, creo que en realidad están
generando un grave perjuicio”, añadió. Los otros miembros de la Sala III,
Carlos Caramuti (presidente) y Rafael Macoritto, adhirieron al mensaje de
Ibáñez.
El representante de la querella, Emilio Mrad, hizo hincapié,
sin embargo, en que las amenazas “fueron dirigidas al entonces director general
de la Policía Científica y que se encuentran acreditadas por el ex abogado del
imputado Sánchez”.
Vázquez Carranza rechazó ayer el ofrecimiento de ser
incluido en el Programa de Protección de Testigos.
Fuente: Abogados Tucumán